“Estábamos pasando un momento íntimo, tranquilo” le reclama a ella a su novio que solo estira el brazo y le pide: “pasame un mate”.

Lo llamativo es que el novio -un nigeriano apasionado por el fútbol- no contento con ver un partido, tenía dos pantallas abiertas y seguía dos partidos al mismo tiempo.

Lo que para ellas en los comentarios es un destrato, para ellos no hay más que palabras de admiración por un futbolero total.