Los nombramientos de Lijo y García Mansilla tienen dos intenciones: por un lado cambiar el clima enrarecido por el impacto de la cripto estafa de $LIBRA y por otro testar cuánto está dispuesta la sociedad a tolerar que no se respeten los mecanismos constitucionales.

Para lo primero alcanza con cambiar la tapa de los portales de noticias, azuzar a sus trolls para que impongan nuevos temas en las redes y que los canales de noticias hablen de otra cosa.

Para lo segundo hay que esperar el devenir de los hechos y para eso Esteban Trebucq va preparando el terreno con un argumento donde plebiscita si la gente está dispuesta a tolerar que Javier Milei pase por arriba de la Constitución para hacer las reformas que quiere.