Patricia Bullrich y su equipo hicieron todo mal el día en el que resultó gravemente herido Pablo Grillo. 

Incluso le decían a su padre que Pablo estaba detenido cuando él tenía su sangre en las manos, demostrando el cinismo y la falta de empatía.

Desde ese día la gente en las calles pide la renuncia de Bullrich pero ella decidió despedir a un director, un funcionario de tercer rango, como para responsabilizar a alguien y seguir en su cargo.

Este miércoles habrá otra marcha y volverá a ponerse a prueba al equipo del ministerio de Seguridad.

DUGGAN: "BULLRICH ECHÓ AL IDIOTA QUE LE PASÓ LOS DATOS MAL"