Con un Neymar intratable, autor de los cuatro goles de su equipo, el equipo de Dunga venció a Japón, en Singapur y le puso fin a una gira asiática perfecta.

Tras el triunfo ante los nuestros, la Verdeamarelha enfrentó con algunos suplentes a un Japón sin Honda y con algunas ausencias también. Pero de manera seria y como si jugara por los puntos. Esto es, no arriesgar más de la cuenta, esperar la oportunidad y atacar a fondo cuando se tiene la chance. Algo de lo que se vio con Scolari en el Mundial y que con el regreso de Dunga, termina de sepultar el famoso jogo bonito.

Neymar, el goleador, lució letal en los últimos metros, estuvo fino en las definiciones a un toque y hasta convirtió de cabeza. Fin de la gira: dos triunfos en dos partidos, seis goles a favor y ninguno en contra, y el plus de haberle ganado a Argentina.

Impecable gira por Asia. Brasil cerrará el año con dos amistosos ante Turquía y Austria, los días 12 y 18 de noviembre respectivamente.