Foster Gillett, el empresario socio de Juan Sebastián Verón en Estudiantes, vuelve a estar en la mira de todos por su inserción en el fútbol argentino. 

El hombre no canceló los pagos de la operación del pase de Valentín Gómez a Udinese -ya se hizo la revisión médica- y el joven defensor no puede ser presentado en el club italiano. 

Mientras tanto, Gómez se entrena por su cuenta en una plaza. 

Vélez no autorizó al defensor a sumarse a su nuevo club ya el millonario agente no abonó todavía el dinero que había prometido. 

Según TyC Sports “la traba se estaría generando en Estados Unidos, donde se produce una triangulación de fondos que obliga al empresario a justificar su origen”.

No más pregutnas señor juez.